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El Impacto Socioeconómico |
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El diagnostico de cáncer en un niño provoca una serie de importantes cambios en la dinámica familiar, cambios que la familia tiene que asumir en muy poco tiempo y condicionada por el impacto emocional que genera esta nueva realidad.
La vida cotidiana de todos los miembros del grupo familiar se ve temporalmente alterada y es necesario reorganizarla para atender las necesidades del niño enfermo. La familia debe adaptarse a la rigurosidad de los protocolos de tratamiento, lo que implica, la mayoría de las veces, una reorganización de su vida diaria y por lo tanto un estrés suplementario a la ya muy difícil situación generada por la preocupación ante la enfermedad de un hijo. Dependiendo de la situación socio-laboral familiar anterior al diagnóstico, nos encontraremos con diversas situaciones que será necesario considerarlas a la hora de determinar la conveniencia o no, de un apoyo suplementario. De esta forma tenemos: - Si ambos padres trabajan, alguno de ellos tendrá que reajustar su horario laboral debido a las exigencias de los tratamientos y cuidados del niño. Normalmente en nuestra cultura, es la madre la que asume el un rol protagonista en los cuidados.
- Aumento de los gastos familiares.
- Necesidad de alojamiento fuera del lugar de residencia, donde el niño reciba el tratamiento.
- Confusión que provoca, a veces, el desplazamiento y la estancia en hospitales que están lejos del lugar de residencia…
A medida que avanza el proceso puede ser que la familia presente nuevas necesidades, carencias o dudas. |